Te faltó evaluar. ¿Qué experiencia política tenía Canchaya? Nada. ¿Tenía contacto con la gente? ¿Conocía sus necesidades? Nada. Mejor dicho, casi nada. Solo tenía contacto con los pobladores para cobrarles elevadas sumas de dinero por sus servicios como notaria, aprovechando las pocas notarías con que cuenta la región. Apenas eso. Pero salió elegida. Suma de una campaña onerosa -con carritos sangucheros de regalo, populismo que le llaman- y el efecto arrastre de la tía Lulú.
Elsa Canchaya fue declarada culpable. Pero tú, por haber emitido un voto a ciegas sin conocer mínimamente la trayectoria (¿trayectoria?) de Elsa Canchaya; tú que en Junín marcaste el mapa del Perú de Unidad Nacional y escribiste el número 2; sí, culpable también eres tú.
